• Selene Orega

Páginas contra pantalla: El castillo ambulante/vagabundo

Actualizado: 19 de may de 2020

El castillo vagabundo es una de las películas realizadas por Studio Ghibli, que tiene fama de hacer películas de gran popularidad, llenas de buenas historias y personajes que logran atraparte; esta cinta, además, fue nominada al Oscar en el 2005 en la categoría “Mejor Película de Animación”.

Esta película está basada en la novela de la autora británica Diana Wynne Jones, cuyo título original es “El castillo ambulante” y, aunque ciertamente la adaptación dista en muchas cosas de la historia escrita, la esencia de la misma fue incluida en el filme, aunque dando un giro que abarca otras temáticas de importancia.


Las diferencias entre libro y película son bastantes. Estas variaciones van desde algunos cambios en la forma mostrar en la pantalla la historia de la novela, hasta una trama del libro que no se muestra en la película (y viceversa).


La familia de Sophie

La película, al enfocarse casi totalmente en la historia de Sophie al llegar al Castillo Vagabundo, dejó de lado la historia familiar de la protagonista, sólo se menciona a su madre, Honey, y a su hermana, Lettie; la primera es la dueña de la sombrerería y la segunda trabaja en una pastelería. El apellido de la familia es Hatter, pero esto no se especifica en la cinta; podemos verlo en la puerta de la tienda, sin embargo, se puede entender que es el nombre de la misma y no el apellido de la familia.

Tras la plática de Sophie con su hermana al inicio de la historia, ésta no vuelve a aparecer; por su parte, su madre aparece de nuevo una vez que el castillo se ha establecido en la nueva casa conjurada por Howl, y sólo va a visitar a Sophie por mandato de Suliman con el fin de espiarlos.

En el libro, conocemos más la historia familiar. En primera instancia, se deja claro que el apellido de la familia es Hatter. La madre de Sophie murió cuando era pequeña, así que su padre se vuelve a casar con una de las ayudantes de la tienda llamada Fanny. Del primer matrimonio del Sr. Hatter nacieron Sophie y su hermana Lettie y del matrimonio con Fanny nació Martha.


Debido a las deudas dejadas por su padre al morir, las tres hijas tuvieron que abandonar el colegio y hacerse aprendices para aligerar gastos. Sophie se quedó en la sombrerería por ser la mayor, Lettie es enviada a la tienda de pasteles Cesari y Martha es enviada a la casa Fairfax como aprendiz de bruja.


La información familiar tiene más importancia en la novela, ya que en el transcurso de la historia se deja saber que las hermanas de Sophie cambian lugares y es así como Martha se compromete con Michael mientras Howl ronda a Lettie para enamorarla. Incluso Lettie tiene más protagonismo, al ser aprendiz de bruja, se entera del conjuro que pesa sobre Sophie y envía a un guardián para ella.


Al final, en el castillo se reúne toda la familia Hatter, quienes son testigos del desenlace de la historia.


El primer encuentro con Howl

En la película, Sophie es abordada por un par de soldados camino a la pastelería donde trabaja Lettie, haciéndola sentir nerviosa ante el poco contacto que le gusta tener con la gente. Sin embargo, aparece un joven rubio con traje rosa y gris que hacer marchar a los soldados y, finalmente, lleva a Sophie hasta Cesari, aunque también se atribuye que la ayuda a escabullirse de los secuaces de la buja.


En esta historia, la conversación con Lettie no tiene mucha profundidad, sólo se menciona el hecho de que Sophie está resignada a quedarse en la sombrerería como responsabilidad por ser la mayor, sin esperar algún triunfo en su vida.

Por otra parte, en el libro, mientras iba a camino a Cesari, un joven rubio con traje azul y plateado se acerca a una Sophie asustada por la multitud; él, al verla en ese estado, le dice que no tenga miedo, que sólo deseaba invitarla a tomar algo. Sophie, creyéndolo alguien muy elegante, se rehúsa lo más amablemente posible y continua con su camino, sin que el joven insista en permanecer a su lado.


Cuando llega a la pastelería donde trabaja Lettie, ésta le dice que es en realidad Martha, las dos hermanas menores han intercambiado lugares, según sus deseos de aprender los oficios. Martha motiva a su hermana a buscar algo más allá de la sombrerería, indicándole que no por ser la mayor tiene que quedarse ahí, sin embargo, Sophie está convencida de que no hay otra salida que la que ha elegido Fanny para ella.

Es importante mencionar que la escena del vuelo aparece en ambas historias, pero en diferente momento. En la película, Howl decide llevar a Sophie a la pastelería volando, sin preguntarle si quiera si lo desea; en la novela, la escena del vuelo entre Sophie y Howl aparece casi hasta el final, cuando la maldición finalmente se consuma porque él es sincero con Sophie sobre todo lo que pasaba, esto mientras ellos abandonaban el Páramo para ir al castillo y así eliminar al demonio de la bruja.


El encantamiento de la bruja

En la película, la Bruja del Páramo entra sola a la tienda de sombreros cuando ésta ya se encuentra cerrada, por lo que Sophie le pide que se retire; es entonces cuando la bruja le menciona que cómo se atreve a hablarle así a la Bruja del Páramo, dándose Sophie cuenta, finalmente, de a quien tiene enfrente.


En el libro, la Bruja del Páramo entra a la tienda de Sophie acompañada de un caballero pelirrojo que se menciona como Gastón. Como la tienda se encontraba abierta y la bruja le pide que le muestre algunos sombreros, Sophie no sospecha de la identidad de la clienta, sin embargo, muestra una actitud poco servicial que poner de mal humor a la bruja y es entonces cuando la hechiza.


La escena entre ambas historias es bastante parecida, no obstante, cuenta con detalles que difieren.


En primer lugar, la bruja de la película, aunque se nota elegante, se ve grotesca y con el cabello pelirrojo, imagen que conservará hasta que Suliman la despoja de sus poderes y la hace lucir de su edad real, una anciana; en la novela, la bruja, igualmente elegante, parece ser menos grotesca y más bella, la cual cambia constantemente de color de cabello (se presenta ante Sophie como castaña, en su encuentro hacia el castillo del rey es pelirroja y en la última batalla es rubia).


El motivo del hechizo parece ser el mismo, sin embargo, en la novela encontramos más detalles sobre él. Mientras que en la película, el hecho de que Sophie tuviera el encuentro con Howl en su camino a la pastelería, así como el ligero tono de altanería con el que trata a la bruja, son motivos suficientes para que la hechice, a sabiendas que Sophie llegará con el mago en algún punto (incluso Howl le comenta en su encuentro: “Estás involucrada ahora”). En el libro, por otro lado, sabemos que la bruja buscaba en realidad a Lettie y la termina confundiendo con Sophie y los motivos van desde celos de los poderes que encuentra en ella hasta el hecho de que le oculte información de Howl (sobre Gales y la cual era completamente desconocida por Sophie en ese momento).


El hecho de tratar de quitar el hechizo sobre Sophie se llega a mencionar en las dos historias, aunque de diferente manera.

En la película, la Bruja del Páramo se burla de Sophie al verla aún como anciana, esto pasa cuando se encuentran camino al palacio del rey; cuando Sophie le pide que lo retire, la bruja menciona que no sabe cómo hacerlo. De igual manera, Howl se da cuenta del hechizo sobre ella, lo cual notamos en una escena donde la ve dormir y tiene su apariencia joven, no obstante, se lo dice directamente hasta que, tras haber regresado convertido en ave con casi nada de humanidad, Sophie le dice que lo ayudará y él le pregunta cómo va a lograrlo, si no puede liberarse de su propio encantamiento.


En la novela, entre la bruja y Sophie no vuelve a mencionarse el tema de la maldición sobre ésta última, sin embargo, notamos que varios personajes de la trama se enteran de él. La Sra. Fairfax lo nota cuando visitan Upper Folding y se lo comenta a Lettie, quien caerá en la cuenta de que Howl también lo sabe, ya que pregunta mucho sobre ella; Michael se da cuenta y lo menciona con Martha; y, aunque no se lo dijo directamente, se da a entender que la Sra. Pentstemmon seguramente también lo había descubierto. Al parecer, Sophie podría haberse liberado del hechizo antes de la muerte de la bruja, pero según los comentarios de Howl al confesarle que trató de quitárselo, es ella misma quien se mantenía en ese estado (selló el hechizo con sus propios poderes).

Los efectos del hechizo y el fin del mismo también varían en ambas versiones, dándole más fuerza al personaje en la versión cinematográfica. En ambos casos, el poder del hechizo hace que Sophie vea reflejada en él su propio fracaso y falta de expectativas para su futuro, es por ello que su imagen es el de una anciana, aunque la mala fortuna de la chica se nota más en la cinta al darle un aspecto ordinario con respecto a su madre y hermana (en la novela se menciona igual de hermosa que ellas, con un cabello rojo dorado). En el libro, no hay cambios en el aspecto de anciana en Sophie, permanece igual desde que la hechizan hasta que, tras morir la bruja y regresarle a Howl su corazón, recupera su apariencia joven. En la película, sin embargo, se muestra como Sophie va adquiriendo seguridad y va sintiendo amor, tanto por ella misma como por Howl, y son en esos momentos donde su juventud regresa brevemente; al final, su cabello permanece blanquecino aunque es joven de nuevo, dejando ver la madurez que ha adquirido en el viaje.


El espantapájaros

El espantapájaros (o Cabeza de Nabo) de la película tiene mucho más apariciones que en el libro, pero las metas a lograr en cada una de las historias difiere.

En la película, Sophie encuentra al espantapájaros al estar buscando un bastón para apoyarse y lo pone de pie. Desde entonces, ella se da cuenta de Cabeza de Nabo está hechizado, ya que comienza a seguirla; es él quien le consigue el bastón, localiza al castillo para que Sophie se refugie, ayuda a los quehaceres y cuida a todos los habitantes del castillo en lo que puede. No parecer tener una meta en especial más que ser de ayuda. Al final, resulta ser el príncipe del reino vecino, quien estaba encantado y vuelve a ser humano tras recibir el beso de su amor, es decir, de Sophie; esto resulta ser de mucha ayuda, tras regresar a su formal humana, se encamina a terminar la guerra. Se ha hecho la alusión de que el espantapájaros es el príncipe Justin, hermano del rey de Ingary, pero de ser así, no se hubiera mencionado que provenía del reino vecino, por lo cual, no es algo seguro que se trate de él en realidad.


En el libro, la aparición del espantapájaros es de la misma manera, sin embargo, él no la sigue después de que lo pone de pie, así que Sophie consigue por si misma el bastón y de igual manera encuentra el castillo, en el cual se refugia. Sophie se da cuenta de que el espantapájaros esta embrujado hasta después de la rabieta que hace Howl con el lodo verde, cuando el espantapájaros toca a la puerta mientras ella estaba sola y, al abrir, trata de entrar al castillo, dándole un gran susto.

Aunque las apariciones del espantapájaros en el libro son más esporádicas, la historia detrás del mismo tiene más peso. Tras haberlo alejado el mismo Howl para que no asustara a Sophie (en una segunda visita), ella lo aleja con sus poderes un par de veces más cuando ya tenían la florería; es hasta que Calcifer le indica a Sophie que es inofensivo que ella lo deja a pasar al castillo y se une con un cráneo que tenían en la decoración, que resulta ser del mago Suliman.


Es ahí donde conocemos la importancia del Cabeza de Nabo. Había estado siguiendo el castillo para fusionarse con el cráneo y así poder hablar para explicar lo que pasaba. El espantapájaros había sido enviado por el mago Suliman para avisar que había sido capturado por la bruja y pudieran encontrarlo, al fin de deshacer el conjuro sobre él y el príncipe Justin. En la novela, la bruja ha mezclado partes del cuerpo de Suliman y de Justin para hacer un hombre perfecto (que estará listo al tener la cabeza de Howl).


El espantapájaros lucha contra la bruja en el Páramo, cuando Sophie ha sido capturada. Tras la intervención de Howl, la bruja es vencida, no obstante, es hasta que el demonio de fuego de la bruja es vencido también que el hechizo se rompe, desapareciendo el espantapájaros y volviendo a la normalidad el mago Suliman y el príncipe Justin.


Markl vs Michael

El aprendiz de Howl es una de las grandes diferencias entre libro y película.


En la película, el aprendiz de Howl es un niño llamado Markl, quien tiene su aparición hasta el día siguiente de que Sophie entre al castillo. Al ser un niño, es de baja estatura y para no ser visto como tal por los clientes de Howl, utiliza una capa que le hace crecer barba, dándole más un aspecto de gnomo. También es de entenderse que le tome a Sophie un cariño especial, como si fuera su propia madre, ya que ella cuida de él y comienza a hacer un ambiente diferente dentro del castillo desde que llega.

En el libro, el aprendiz de Howl se llama Michael y es un adolescente de 15 años. Es más alto que Sophie y tiene un encuentro con ella inmediatamente después de que entra al castillo, diciéndole que tiene malos modales por dejar la puerta abierta.


Michael reta más de Sophie en comparación a Markl. A pesar de que también crea un lazo de cariño con ella, no es del mismo modo que lo hace en la película. La conexión con Sophie se basa más en la amistad e incluso se ayudan con sus respectivos deberes (Sophie limpiando y haciéndose cargo de la casa y Michael haciendo entregas y realizando conjuros que Howl le encarga).


Michael resulta ser uno de los pretendientes de Martha, a la cual conoce en la pastelería cuando se hacía pasar por Lettie. Habiendo vivido con Howl por mucho tiempo (le dio asilo al quedarse huérfano) y escuchando que él la menciona como su enamorada, Michael va a asegurarse de que no se trata de la misma chica y termina comprometiéndose con ella.


Las puertas del castillo

En la película se sabe que hay diferentes destinos a los que el castillo conduce a través de las puertas y en todas ellas Howl es conocido con un nombre diferente (Howl, Pendragon y Jenkins), pero para saber qué ciudades son esas y los colores del pomo de madera que específicamente lleva a cada una, el espectador tiene que estar atento para hacer la conexión, ya que van apareciendo esporádicamente.

El color negro del pomo está prohibido de usar y aunque Sophie pregunta la razón, nadie le da una respuesta. Posteriormente se percibe que es un tipo de mundo alterno donde Howl se transforma en un tipo de ave para conocer cómo va la guerra y que están haciendo los hechiceros en la misma, además de tratar de evitar que las máquinas de guerra ataquen. Es por esta puerta en específico, en la que Howl se transforma, que empieza a perder su humanidad.


Cuando Howl modifica el interior del castillo para protegerse de los súbditos de Suliman, no se hace mención a que se cambien los destinos del pomo de la puerta como tal, sólo se da a entender un poco este hecho cuando Howl lleva a Sophie al campo lleno de flores (aquí se plantea la idea de que podrían vender flores, pero no se consuma la idea del negocio) e, incluso Howl, no usa más el pomo negro para transformarse, lo hace independientemente del acceso de la puerta. Nuevamente es cuestión del espectador el notar que los pomos han cambiado de color, aunque no todos coinciden con los del libro.


Asimismo, en esta versión, tenemos una visión del interior del castillo sin saber por qué luce de esa manera.

En la versión escrita se explica que lo que hay en el castillo está basado en la casa de Howl, la cual se encuentra en Porthaven, adicional a lo que fue fabricado por el mago y Calcifer.


En la novela podemos saber qué lugar es el que se visita en cada uno de los colores: El rojo, donde Howl es conocido como el mago Pendragon, conduce a Kingsbury, donde vive el rey; el azul, donde es conocido como mago Jenkins, conduce a Porthaven; y el verde conduce a donde esté situado el castillo, que generalmente son colinas cercanas a Market Chipping. Sophie pregunta a dónde se llega al usar el negro y tampoco recibe respuesta, sin embargo, decide tratar de averiguarlo por ella misma abriendo la puerta, aunque finalmente no percibe nada.


Bastante tiempo después, Howl le revela a Sophie y a Michael a dónde conduce la puerta cuando se utiliza el pomo en el color negro: Gales. Es el lugar donde Howl creció y donde vive su hermana con la familia que formó. Esta entrada toma más importancia en la historia, ya que es a través de ella que el demonio de fuego de la bruja finalmente entra al castillo.


Cuando Howl decide mover el castillo a otra ubicación, porque la bruja está por encontrarlo, los colores del pomo de la puerta cambian: El azul se vuelve amarillo y conduce a Market Chipping, el verde se vuelve morado y conduce al borde del Páramo, que es donde consiguen las flores para la florería; el rojo se convierte en naranja y conduce en un valle con una mansión; el negro permanece igual. Al hacer el cambio deciden poner una florería, la cual establecen en la viaja casa de Sophie, la cual ha sido vendida por Fanny al volverse a casar.


Los poderes mágicos de Sophie

Debido a que gran parte de la temática de la película se enfocó en la guerra, el poder mágico de Sophie no es explorado de manera específica.


En la versión cinematográfica, una clienta que va a recoger un encargo al castillo, visualiza a Sophie y le pregunta que si es una bruja y ella responde que sí, una de las más temibles. Posteriormente, cuando el espantapájaros vuelve a aparecer y Markl le ayuda a ponerlo de pie, el niño también le pregunta si en realidad no es una bruja.


Los poderes de Sophie en la película parecen estar implícitos y, si no se observa con detalle, es posible que pasen desapercibidos. Son perceptibles en algunas escenas, como cuando sacan la nave voladora del castillo (el vehículo no se movía y Sophie le ordena que lo haga, a lo que la nave comienza a moverse) o también en la escena en que Sophie le devuelve el corazón a Howl, donde Calcifer le dice que si ella rompe el conjuro el podrá seguir viviendo, lo cual es tomado casi literal del libro, aunque no se tiene el trasfondo que diga específicamente que Sophie si poseía magia.

En el libro, sin embargo, Sophie hace el mismo comentario a la clienta, lo que hace que se corra la voz y empiecen a visitar el castillo para conocerla (yendo a pedir conjuros o sólo dándole algunos regalos). En ese momento, Sophie hizo el comentario para responder a la clienta, sin saber que, en realidad, si era una bruja.


Los poderes de Sophie se descubren ya avanzada la historia. El primer comentario al respecto lo hace la Sra. Fairfax cuando visitan Upper Folding para ver cómo está Lettie ante las visitas de Howl. No obstante, es hasta que la Sra. Pentstemmon se lo confirma que Sophie cae en la cuenta de que debe ser cierto, ya que ha vendido conjuros que funcionaron, hechizó el traje de Howl (que ahora atrae a las mujeres) e, incluso, dio poder al bastón que siempre trae con ella; cae en la cuenta, también, de que por su poder hacia que los sombreros fueran tan populares y que cada uno daba un resultado mágico a su portador.

Calcifer percibió sus poderes mágicos y fue por ello que decidió pedirle a ella que rompiera el contrato, estando casi seguro de que, si ella lo hacía, no moriría al separarlo del corazón de Howl.


La rabieta de Howl

La escena de la rabieta de Howl es, sin duda, la más parecida en las dos versiones.


Tras la rígida limpieza que Sophie hizo en el castillo, los encantamientos de Howl ubicados en el baño son cambiados de lugar, lo que ocasiona que el cabello rubio del mago quede arruinado y salga histérico a reclamarle a la culpable.


En la versión escrita, la rabieta es tan grande, que Sophie y Michael tienen que salir del castillo para evitar a algunos espectros que aparecían por el enojo del mago, además de que los habitantes de Porthaven también son azotados por su furia a través de horripilantes gritos. Una vez que se escuchó todo más calmado, entraron al castillo y encontraron a Howl envuelto en lodo verde, el cual se expandía a su alrededor.

En la película, tanto Sophie como Markl son testigos de cómo Howl se llena de lodo verde después de decir que no servía de nada vivir sin ser apuesto; Sophie, ante el comentario, sale del castillo entre molesta y ofendida, diciendo que ella jamás ha sido bonita. Regresa al castillo cuando Markl, preocupado por el hecho de que Howl esté envuelto en lodo verde, va a buscarla para pedirle ayuda.


Compañía canina

En la película, cuando Howl le pide a Sophie que vaya a ver al rey, éste le dice que no debe preocuparse, ya que se disfrazará y la acompañará. Ella, al no saber de qué se disfrazaría, creyó encontrarlo en un perro que caminaba a su lado cuando estaba por llegar al palacio. El can la siguió todo el camino y Sophie lo llevó hasta el interior del palacio, sólo para encontrarse con que se trataba de Heen, el perro de Suliman (Howl se había disfrazado del rey).


En la huida del palacio, Heen también se aferra a ellos y termina acompañándolos hasta el castillo, donde se quedará, al igual que la bruja despojada de poderes.


La intervención del can pareciera no tener demasiado peso en lo que resta de la historia, sin embargo, es el que guía a Sophie al recuerdo de la niñez de Howl y es el que le informa a Suliman que el corazón del mago ha sido liberado, por lo cual, Suliman decide que la guerra debe terminar.

En la novela, la aparición del perro tiene más peso. La primera vez que Sophie vio al perro no le presta mucha atención, lo libera al encontrarlo atorado en un matorral (casi al tiempo que encuentra al espantapájaros) y no le reconoce cuando va a la casa de la Sra. Fairfax. El can vivía en Upper Folding y se menciona como un collie.


Tiempo después, aparece en el castillo y Sophie se da cuenta entonces que es un hombre encantado (un pelirrojo), ya que se transforma brevemente a su llegada para decirle que ama a Lettie y es ella quien lo ha enviado. A pesar de los esfuerzos de Sophie (que ya tenía conocimiento de que poseía magia), no puede romper el encantamiento y decide que el perro se quede en el castillo.


Una vez que han comprado la casa en Market Chipping y abren la florería, el perro vuelve a transformarse, indicando en aquella ocasión que la Bruja del Páramo fue quien lo hechizó y era aquel pelirrojo que la acompañaba cuando lanzó el conjuro sobre Sophie. Finalmente, Howl le retira el hechizo al perro, una vez que Sophie le confiesa que está encantado en un momento de enojo. El hombre se presenta como Percival y entonces el mago dice que está formado por partes de otros hombres. Percival dice no recordar más de lo que ha dicho.


Para calmar el enojo de Sophie, Howl pide que vaya al valle a recoger flores en compañía de Percival y es ahí donde Sophie lo interroga, pensando que sabe más de lo que dice; Percival explica que era a Lettie quien buscaba hechizar la bruja, para así vengarse de él, dando a saber a Sophie que su hermana sabe del encantamiento que pesa sobre ella. Le comenta, además, que Howl empezó a preguntar sobre ella cuando visitaba Upper Folding; mientras Percival explicaba, Sophie entra a la mansión, encontrándose a Howl y a Michael, que estaban escuchando toda la conversación y se da cuenta de que todos sabían ya que tenía la maldición de la bruja.


A diferencia de la película, en el libro en perro no vuelve a aparecer, ya que las piezas de hombres de las que estaba formado eran del mago Suliman y del príncipe Justin y, al ellos regresar a la normalidad, Percival desapareció.


Calcifer y el contrato que tiene con Howl

En la película, Calcifer es una llama con prácticamente nada de aspecto humano. Es con él con quien Sophie tiene la primera interacción dentro del castillo y a quien recurre para tratar de quitarse el hechizo, algo que Calcifer le asegura que hará si ella rompe el contrato con Howl. Habiendo hecho un trato, Sophie decide quedarse. Al igual que en el libro, Calcifer menciona que está unido al mago y cualquier cosa que le pase a uno le afectará al otro.

Durante la historia, son pocas pistas las que Calcifer da a Sophie para que sepa cómo romper el contrato, de hecho, las referencias se dan a través del hechizo de la bruja que porta Sophie en su bolsillo (“Te tragaste una estrella fugaz, hombre sin corazón”) y de la ilusión de Suliman, cuando le dice a Sophie que verá al verdadero Howl, y estrellas fugaces comienzan a aparecer alrededor. Pero Sophie se da cuenta de que el demonio tiene su corazón porque Howl se lo entregó cuando era niño al comerse una estrella fugaz; esto le fue revelado en una visión que creó un anillo que el mago le da a Sophie y que está ligado al Calcifer (en el momento en que le fue dado era para guiarla al castillo).

En el libro, Calcifer tiene más el aspecto de cara humana hecha con fuego que una llamarada como tal. La conversación del hechizo de Sophie y el contrato de Calcifer y Howl también se menciona, pero ella no estaba muy convencida del trato, el demonio no parecía de confiar ni aseguraba que pudiera quitar el hechizo de la bruja, sin embargo, Calcifer pide a Sophie que se quede y averigüe sobre su contrato, para así liberarse ambos de sus hechizos.


En la novela, Calcifer da una que otra pista, pero ella no las capta, como el hecho de mencionar que Howl atrapó una estrella fugaz una vez. Sophie, tratando de ayudar a Michael con un hechizo, lo acompaña a buscar estrellas fugaces y es donde ve la interacción entre humano y estrella: el humano, entristecido de que la estrella vaya a morir, le ofrece ayuda, mientras que la estrella se muestra asustada, aunque algunas deciden morir de cualquier manera.


Cuando Howl tiene su primer encuentro mágico con la Bruja del Páramo, Sophie observa los cambios por los que pasa Calcifer al pasar los poderes al mago y al observarlo así, como una chispa blanca, es que cae en la cuenta, casi al final de la historia, que era una estrella fugaz que Howl había atrapado y salvado de morir al entregarle su corazón.

El desenlace de Calcifer en ambas historias es igual. El corazón de Howl es retirado y él queda libre, sin embargo, decide regresar con sus amigos para no sentirse solo, a sabiendas de que podrá ir y venir libremente.

La visita de Sophie a la Sra. Pentstemmon y al rey

En la película, la visita de Sophie al palacio del rey es la forma en que Howl trata de no involucrarse en la guerra, porque está en contra de ella. Pide a Sophie que finja ser su madre y ensucie su reputación para que no sea llamado, ya que todos los magos y hechiceros están siendo reclutados para participar.


Mientras caminaba hacia el palacio, se topa con la Bruja del Páramo, así que tiene que inventarse una historia para no delatar que sabe dónde está Howl. Al llegar al palacio, Sophie no habla con el rey, sino con Suliman, quien es el mago real. En esta versión, Suliman es una mujer y es quien ha enseñado a Howl a usar sus poderes; ella le explica a Sophie que Howl está haciendo mal uso de la magia y que debe detenerlo o de lo contrario, terminará como la Bruja del Páramo, a la cual despoja de sus poderes, haciéndola lucir con su edad real.

Howl aparece para llevarse a Sophie del palacio, uniéndose la bruja al escape. Desde entonces, Suliman se enfoca a perseguirlos y es lo que hará que Howl mueva el castillo de sitio. Una vez que cree que el castillo es seguro, vuelve a su forma de ave para tratar de detener la guerra, llevándose casi todo el resto de su humanidad.

En la versión escrita, Howl también pide a Sophie que vaya a ver al rey para ensuciar su nombre, pero antes de esa visita, decide llevarla a ver a la Sra. Pentstemmon, quien fuera su profesora sobre el uso de la magia.


Es la Sra. Pentstemmon quien le indica a Sophie que tiene poderes, al hacerle el comentario de que seguramente el mago los heredó de ella. Se menciona que Suliman (cuyo verdadero nombre es Benjamin Sullivan) también fue educado por ella, pero que considera a Howl el doble de poderoso. El comentario de que Howl va por mal camino va más encaminado a que usa la magia con fines banales, como teñirse el cabello o lucir impecable para conquistar chicas, no a la transformación en ave que se ve el filme, puesto que en la novela dicha transformación nunca sucede.


Una vez que ha terminado su visita, Sophie va al palacio del rey, sin embargo, aunque trata de ensuciar el nombre de Howl, termina siendo nombrado como Mago Real (ante la desaparición de Suliman). Cuando iba de regreso al castillo, Sophie se pierde y termina en la casa de la Sra. Pentstemmon y es ahí donde se encuentra con la Bruja del Páramo, ya que fue ella quien la asesinó. En esta versión, la bruja no pierde sus poderes, es la rival de Howl durante toda la historia.


Los conjuros y la maldición sobre Howl

En la película no hay muchas escenas donde se vea que se realizan conjuros, de hecho, sólo se muestra una, cuando Howl traslada el castillo.

Tampoco se menciona que Howl haya recibido la maldición de la Bruja del Páramo, sólo hay una escena donde Sophie, sin saberlo, transporta con ella un papel, el cual, al ser abierto por Howl, lanza un conjuro que se graba en la mesa, que bien podría ser la maldición (puesto que lo envía la bruja), pero no se profundiza en ello ni se le da seguimiento al tema.

En el libro, por otro lado, se menciona mucho de la enseñanza de conjuros que está aprendiendo Michael gracias a Howl, incluso Sophie trata de ayudarle con algunos. También se llegan a mencionar encantamientos que el rey suele pedirles en ausencia del mago Suliman, además del realizado para mover el castillo de ubicación.


Una de las tramas principales de la novela es la maldición que tiene Howl. Ésta fue realizada por la Bruja del Páramo tras ser rechazada por el mago, por lo menos así se percibe en casi toda la historia.


Una de las razones por las cuales Howl tiene las puertas en el castillo es para escabullirse de la bruja y que la maldición no lo alcance, sin embargo, cuando Sophie llega, parece acelerarse el proceso.


Sophie intenta a ayudar a Michael con un hechizo, sin embargo, no les es posible resolverlo, así que el aprendiz finalmente se rinde y le pregunta a Howl cómo debe realizarse; al leer la información del papel, se da cuenta que Sophie fisgoneó para saber que había tras la puerta usando el pomo en el color negro y que el verdadero hechizo entró a ese destino.


El verdadero hechizo había estado en posesión de su sobrino y lo que Sophie y Michael tenían, era un fragmento de un poema. En este punto de la historia, conocemos a Lily Angorian, que es la profesora del sobrino de Howl y es quien tiene el papel con el hechizo. Al ir a buscar a la profesora, recuperan el hechizo, no obstante, al leer el segundo fragmento del poema, Howl se da cuenta de que se trababa de la maldición de la bruja hacia él.


Sophie no entiende las metáforas dichas en el poema, las cuales se irán cumpliendo una por una y, al cumplirse la última, la bruja sería capaz de atrapar a Howl; esto es mencionado como un truco astuto, ya que introdujo la maldición en un poema existente.


El poema es de John Donne y es el siguiente:


“Ve y atrapa una estrella fugaz, logra una raíz de mandrágora con un niño, dime dónde están todos los años pasados, o quién quebró el pie del diablo.


Enséñame a escuchar el canto de las sirenas o a mantener alejada la picadura de la envidia, y encuentra qué viento hace avanzar a una mente honesta.


Si has nacido para ver cosas extrañas, cosas invisibles al ojo, cabalga diez mil días y noches hasta que la edad cubra de nieve tus cabellos.


Cuando retornes, me contarás las extrañas maravillas que te acontecieron,

y jurarás que en ningún lugar vive una mujer justa y constante.


Si encontrases una, házmelo saber,

¡dulce peregrinación sería!

Pero no, porque no iría,

aunque fuera justamente al lado.


Aunque fiel al encontrarla,

y hasta al escribir la carta,

sin embargo, antes que se fuera,

infiel con dos o tres fuera”.


Cuando Howl llega al Páramo, ya la bruja le había explicado a Sophie la otra meta de la maldición: Atrapar al mago para hacer un hombre perfecto (Suliman, Justin y Howl en un solo cuerpo) y así vencer al rey, convirtiéndose ella en reina. Howl logra destruir su cuerpo, sin embargo, no ha muerto del todo, su corazón está en manos de su demonio de fuego.


La última parte de la maldición se cumple cuando Howl rescata a Sophie del Páramo y van de regreso al castillo (“encuentra qué viento hace avanzar a una mente honesta”, cumplida cuando Howl le explica a Sophie sus verdaderos intereses, lo que había planeado para tenerla a salvo y que la Srta. Angorian es en realidad el demonio de la bruja).


La Srta. Angorian, quien se había introducido al castillo a través de la puerta con destino a Gales, se esconde dentro de una guitarra y atrapa a Calcifer mientras Howl se deshacía de la bruja en el Páramo. Para entonces, se sabe que, además del cuerpo perfecto, quería el corazón de Howl porque el de la bruja ya estaba muy desgastado, sin embargo, al Sophie romper el contrato entre el mago y Calcifer, la Srta. Angorian es vencida y termina con los malos realizados para la bruja.


El origen de Howl

Dentro de “El Castillo Vagabundo/Ambulante”, se muestran algunos cambios en el personaje principal, que es Howl, desde la vestimenta hasta el motivo de sus acciones y el trasfondo en su historia. Esto es poco o casi nada explicado en la versión cinematográfica donde, en su mayoría, sólo sabemos el cambio de Howl con los acontecimientos que se van produciendo.


En la película, Howl es conocido por ser un mago cruel que secuestra jóvenes hermosas, de las cuales se come el corazón, no sabiendo el trasfondo de esas habladurías, ya que nadie sabía realmente cómo lucía. La única familia que se le conoce, ya casi hasta el final de la película, es su tío, un mago que le dejó la casa en el campo de flores, donde él pasaba mucho tiempo de niño.


Cuando Sophie se topa con él camino a la pastelería, está lejos de pensar que aquel joven resultaría ser el mago a quien todos consideraban terrible, tiene una elegancia que le caracteriza, al lucir un saco gris con rosa, que perdurará en un par de escenas posteriores y que luego abandonará para tener un aspecto más ligero (pantalón negro y camisa blanca, dejando de lado el saco).

Cuando la interacción con Sophie comienza, se puede ver que es un mago muy vanidoso y escurridizo.


La cuestión de la vanidad es muy visible cuando Howl hace la rabieta tras haber arruinado su cabello rubio por la limpieza profunda que hizo Sophie en el castillo, ya que él mismo pregunta: “¿Qué caso tiene la vida, si no puedo ser apuesto?”.

Su falta de compromiso puede notarse por lo escurridizo que es; el hecho de tener varios destinos en la puerta del castillo para no poder ser localizado, además de que en cada uno de ellos utilice un nombre diferente.


Howl se llega a llamar así mismo un cobarde por no asistir al llamado del rey, no obstante, mientras la historia continua, vemos que evade la visita al palacio más que nada porque está en contra de la guerra y sabe que si asiste al llamado, lo enlistarán y perderá cualquier humanidad que quede en él. Sin embargo, está dispuesto a perder su humanidad para detener la guerra y por defender a Sophie, quien se ha vuelto alguien importante para él.

La historia narra que Howl no tiene corazón y, aún así, Sophie logra generarle un sentimiento de arraigamiento que lo hace tener el valor de enfrentar a quien sea que quiera lastimarla y creando un lugar donde los que lo rodean puedan estar seguros. Al recuperar su corazón, le es posible amar completamente a Sophie y estar satisfecho con la pequeña familia que ha quedado formada y que vive en el nuevo castillo.


En el libro, hay mucho más información sobre Howl y con ello puede entenderse la razón de sus acciones y de su forma de ser.


Sin saber en realidad cuánto tiempo lleva viviendo en el castillo, conocemos, a través de la puerta con el pomo en color negro, que Howl es originario de un lugar llamado Gales. Esta información indica que ha decidido habitar lugares donde la magia es algo muy común, ya que en su lugar de origen es algo descabellado.


El nombre verdadero del mago es Howell Jenkins, del cual se derivarán varios de sus nombres falsos en las demás ciudades que frecuenta. En Gales, vive su hermana Megan con su esposo y dos hijos llamados Mari y Neil. En esta parte de la historia, sabemos que Howl disfrutaba de jugar Rugby y que desde que era un estudiante estaba interesado en la magia e hizo una tesis doctoral sobre encantos y conjuros. La falta de apertura a ese tipo de cosas por parte de Megan parece haber sido una de las razones principales por las cuales Howl decide marcharse, para así poder experimentar en otros lugares.


Al igual que en la versión de cine, Howl es conocido como un mago que roba y devora los corazones de jóvenes bonitas, sin embargo, Michael y Calcifer explican posteriormente que esos rumores fueron inventados por ellos para alejar del castillo a las chicas que iban a buscar al mago. Ese rumor sobre Howl se considera, entonces, como una metáfora, el mago gusta de ir enamorando jovencitas para luego abandonarlas una vez que ha ganado su afecto, lo que produce muchos malestares a sus compañeros del castillo.


Sophie encuentra aquella conducta completamente reprobable y la odia aún más cuando Howl comienza a usar un traje encantado que atrae a las mujeres (y que ella misma encantó sin quererlo), el cual es color gris con escarlata, que bien podría pensarse que se adaptó a la película como el saco rosado. Sophie reclama estas acciones a Howl, puesto que su hermana Lettie se ve envuelta en los cortejos del joven mago, no obstante, él mismo se encarga de comentarle tiempo después que no puede enamorarse de nadie en realidad; esto, sin duda alguna, es a falta de corazón.

Su falta de corazón también es responsable de sus andanzas y constante falta de compromiso. A Howl no le gusta entrar en confianza con nadie ni lograrán que tenga una respuesta concreta sobre nada; al dar su corazón a Calcifer siendo tan joven, no le es posible alcanzar la madurez. Esta situación se refleja, de igual manera, en la mirada de Howl, ya que se menciona que sus ojos parecen canicas de cristal, algo que cambia al recuperar su corazón y tener una mirada más profunda y real.

Su vanidad es igual o más importante que en la versión de cine. La rabieta tras arruinarse el cabello asciende tanto que orilla a Michael y a Sophie a huir del castillo. En la versión escrita, se sabe que Howl dura alrededor de una o dos horas dándose un baño, para salir con un cabello perfectamente arreglado y con aroma a flores (las cuales varían de ducha a ducha), ya que lo considera algo primordial cuando va a cazar chicas. Aun con la vanidad tan alta como el cielo, le gusta enamorar chicas de forma tradicional; cuando Sophie le dice que use un encantamiento de amor, él menciona que eso no sería nada divertido.


Ciertamente es alguien despilfarrador, no le importa gastar todo su dinero en ropa y demás cosas que le hacen ver elegante (alegando que de lo contrario lo considerarían un mago de poca reputación). Sin embargo, es también sabido que es generoso, a las personas de bajos recursos les cobra poco o nada por los encantamientos que le solicitan, además, es protector con los habitantes del castillo, aunque quiera hacer pasar desapercibido en ese hecho.


Prácticamente al final de la historia, se puede notar que Howl ha ido cambiando, hasta el punto en que finalmente hace que se consume la maldición por ser honesto con Sophie; en ese momento, se da a conocer lo que realmente le importa al mago y como, aún sin haberlo compartido con nadie, se hacía responsable de sus deberes.


La relación de Howl y Sophie

La interacción entre Howl y Sophie comienza casi desde el inicio de la historia, en cualquiera de las dos versiones.


En la película, el primer encuentro se da cuando Sophie va de camino a ver a su hermana Lettie. Howl aparece justo en ese momento, rescatándola de dos soldados que la abordaban; esto causa que la tensión de Sophie vaya descendiendo, hasta el punto en que parece disfrutar que el mago la lleve por los cielos, dejándola sana y salva en la pastelería. Parecía un poco extraño que Howl se fijara en Sophie, siendo una chica tan ordinaria, sin embargo, al avanzar el filme, sabemos que hay un trasfondo para ello.

Cuando Sophie ya se encuentra bajo el encantamiento de la bruja y llega al castillo, se asombra de ver que aquel joven que la rescató es Howl; sin decir palabra al respecto, le impone su presencia en el castillo como la nueva encargada del aseo.


Desde el momento en que se queda, vemos el fuerte temperamento de Sophie, indiferente de lo que pueda pasar, al final de cuentas, ya es una anciana. Por su parte, Howl se muestra muy despreocupado y prácticamente le permite a Sophie que haga su voluntad en el castillo.


La escena de la rabieta es un choque de vanidades entre ambos. Howl no encuentra motivo para vivir sin ser apuesto, contrario a Sophie, quien ante el comentario se molesta y le grita que ella nunca ha sido bonita, quedando en el entendido de que le reclama al mago por una cosa tan insignificante como un cambio de tono de cabello cuando ella en realidad nunca ha poseído algo tan valioso como la belleza.

Se puede notar que hay amor por parte de Sophie cuando acepta ir al palacio de rey en nombre de Howl; se enfrenta a Suliman y lo defiende a capa y espada, enumerando sus cualidades. De igual manera, es muy puntual en la escena donde Howl, transformado en ave, se esconde en su habitación para que no vean que cada vez es menos humano y Sophie, tras decirle que lo ayudará, le declara que lo ama.

No mucho después, Howl decide cambiar la ubicación del castillo para tener a todos a salvo, dándole a Sophie lugares especiales para ella (el salón donde arreglaba sombreros y el jardín en uno de los pomos de puerta), además de decirle que es hermosa mientras se encontraban en el jardín; sin embargo, fue más puntual en su amor por ella al despedirse para enfrentar la guerra y decirle: “Ahora tengo a alguien a quien quiero proteger. A ti”.

No sólo Suliman notó el amor de Sophie por Howl, también lo hizo la Bruja del Páramo. Mientras era arropada por Sophie, le comenta que está enamorada, ya que se la ha pasado suspirando todo el día. Y aunque pareciera que la bruja se ha vuelto inofensiva, pone en peligro a todos al tomar el corazón de Howl que tiene Calcifer, esto por un acto de capricho diciendo que ella debe tenerlo.

Sophie, tratando de salvar a la bruja del fuego de Calcifer que la está quemando, vierte agua sobre ella, haciendo que la llama se reduzca a casi nada y lo poco que queda del castillo se desmorone. Termina separándose de los demás (a excepción de Heen).

Mientras se lamenta por haber lastimado a Calcifer (y por consiguiente al mago), Sophie llora en un lugar apartado lleno de ruinas; su llanto activa el anillo que Howl le había entregado para que pudiera regresar al castillo y el cual está ligado al demonio de fuego. A través de él, es transportado a la cabaña en la colina llena de flores que el mago le había mostrado antes de partir; estando ahí, visualiza a Howl de niño, quien tiene entre sus manos una estrella fugaz, la cual se traga y hace que Calcifer aparezca, ya en posesión de su corazón.

Cuando la visión empieza a desaparecer, Sophie le pide al niño que la busque en el futuro para que ella pueda ayudarlo. Esta escena es la que conecta el hecho de que Howl se acercara a ella en su camino a la pastelería, aún siendo una chica tan ordinaria y sin valor en sí misma, él la estuvo buscando (quizá por mucho tiempo) porque sabía que ella podría ayudarlo a liberarse de su contrato.


Al terminar la visión, se encuentro con Howl convertido en ave, quien parece estar a punto de perder toda su humanidad; Sophie, preocupada, le pide perdón por haber tardado tanto, lo besa y le dice que lo lleve con Calcifer. En cuanto llegan a donde está el demonio, Howl se desploma y Sophie se apresura a devolverle su corazón. El demonio queda libre (¡y muy ligero!), mientras que Howl reacciona y dice sentir algo pesado en su pecho, así que la chica le explica que tener un corazón siempre es una carga.

El final muestra que Howl es capaz de amar y que Sophie ha decidido quedarse con él, en un nuevo castillo, con las personas que ahora conforman a su familia.

En el libro, el encuentro de Howl y Sophie pasa también cuando ella iba a visitar a su hermana, sin embargo, no hay soldados involucrados, es el mago quien directamente se acerca a ella, haciéndola sentir incómoda, ya que a la chica no le gusta tener mucho contacto con la gente. Él, al notarlo, le dice que no debe asustarse, que sólo desea invitarla a tomar algo. En este punto aún no se explica el interés de Howl por las chicas bonitas, pero más adelante queda claro que Sophie le pareció bella cuando la vio. Ella se rehúsa a aceptar la invitación o a que él la acompañe, sin embargo, se deja claro que lo encuentra elegante.


Cuando Sophie, ya hechizada, se instala en el castillo, se lleva una tremenda sorpresa al ver a Howl, quien inmediatamente le pregunta de dónde se conocían, teniendo la chica que inventar que nunca se habían visto. Sophie se esfuerza de sobremanera para que el mago le permita quedarse el mes que Calcifer le pide, diciéndole que la ponga a prueba y vea si le gusta la forma de asear, sin embargo, Howl no le da una respuesta, así que decide quedarse para tratar de liberarse del hechizo y quebrar el contrario de Howl con su demonio de fuego.

Durante el tiempo en que Sophie se va acostumbrando a vivir en el castillo, le es explicado por Michael y Calcifer que Howl disfruta de salir a cortejar chicas pero que, una vez que ellas se enamoran, él pierde el interés y las deja, lo que causa en la anciana un fuerte sentimiento de rechazo y, a la vez, de preocupación cuando se entera que Howl ha estado pretendiendo a su hermana Lettie.


El carácter fuerte de Sophie hace que confronte a Howl constantemente, no obstante, el mago muestra un carácter despreocupado ante sus acusaciones. Cuando ella se encontraba haciendo la limpieza exhaustiva del castillo, Howl se muestra reacio a que limpie su habitación o el patio, así que le pide que los deje tal como están o de lo contrario se enfadará y era algo que no le gustaba; Sophie, sin poder evitarlo, le dice que era evidente que no le gustaba, cada vez que encontraba algo desagradable, huía. Howl acaba la discusión con un: “Bueno, ya conocemos los defectos de cada uno”, lo que indica el primer lazo fuerte entre ellos, es decir, que pueden convivir juntos sabiendo que ninguno era perfecto.


Respecto a su manía de perseguir chicas, es otra de las costumbres de Howl que Sophie reprueba y no se frena al decirle que está mal y que la Sra. Pentstemmon piensa de igual manera; entonces Howl le explica que al perseguir chicas intenta enamorarse de alguna, aunque no lo ha logrado, diciendo: “Todo es mi culpa, pues hice un trato unos años atrás y ahora sé que nunca seré capaz de amar de verdad”; claramente se trata del contrato con Calcifer, si no posee su corazón, ¿cómo podría enamorarse?. En este punto, Sophie ya ha descubierto varias cualidades del mago que no se esperaba, destruyendo prejuicios y haciendo que, poco a poco, y sin darse cuenta, le vaya tomando cariño.

Howl, a su manera, también va desarrollando un sentimiento de afecto hacia Sophie y trata de mantenerla a salvo. Un ejemplo claro es cuando el espantapájaros le da un susto y su corazón se altera, haciendo que el mago rápidamente vaya en su auxilio para evitar que su corazón sufra algún daño. Claro que nunca le da indicio de su cariño e, incluso, comienza a pasar mucho tiempo en Gales, lo que Sophie atribuye a su constante esfuerzo con conquistar a la Srta. Angorian, quien se menciona como una hermosa mujer.


La Srta. Angorian es quien hace aparecer los celos de Sophie en la historia. Cada vez que nota que el pomo de la puerta está en el color negro porque Howl está en Gales visitándola, el humor de Sophie se vuelve agrio; incluso, cuando la profesora llega al castillo, no se esfuerza en lo absoluto por pedirle cortésmente que se vaya, al contrario, la echa de ahí cortantemente y posteriormente se queda envuelta en un humor terrible.


Cuando el perro collie se transforma en humano, le explica a Sophie que Howl había estado preguntando a Lettie por ella, haciendo énfasis en que Howl ya se había dado cuenta de que tenía sobre ella un encantamiento y que trató de quitárselo sin tener éxito, sin embargo, dista de la versión cinematográfica donde el mago ve el aspecto de la joven, puesto que Howl sabe que tiene un hechizo, pero no está seguro de saber quién es ella.


Al momento en que Sophie decide ir al Páramo para rescatar a la Srta. Angorian (a quien cree acreedora del afecto del mago), ya era palpable que amaba a Howl y lo único que deseaba era que fuera feliz con la profesora, razón por la que trata de rescatarla.


Las partes escritas en el Páramo son esenciales para saber que el mago se encuentra enamorado de Sophie. En primer lugar, la bruja le dice que ya que la ha atrapado, Howl irá y tendrá que ser honesto por primera vez, es decir, pondrá en riesgo su vida al completar la maldición para poder rescatarla. Cuando Howl aparece, su aspecto mostraba que no se había afeitado, no se había arreglado el cabello y traía el traje rasgado, que cumplía la frase de Michael para saber que él se había enamorado: “El día que Howl se olvide de hacer eso (pasar horas en el baño arreglándose), entonces creeré que está realmente enamorado, no antes”.


Esta última frase le hace pensar a Sophie que Howl está realmente enamorado, aunque piensa que es de la Srta. Angorian. No obstante, una vez que abandonan el lugar, Howl le explica que la profesora es en realidad el demonio de la bruja y que él pensaba que estaría tan celosa de ella, que no la dejaría entrar al castillo; esto, de hecho, también deja saber que Howl está consciente de que Sophie lo ama.


En el momento en que Sophie le regresa su corazón a Howl, ella ya lucía joven de nuevo, sin embargo, Howl no parece reconocerla al inicio, buscaba a la anciana sin saber que la chica había vuelto a la normalidad. Una vez que derrotan al demonio de la bruja, Howl comenta: “Durante todo este tiempo me preguntaba si serías aquella adorable chica que conocí el Primero de Mayo”, dejando claro que el mago estuvo interesado en ella desde un inicio y que, al no poder ver su apariencia real por el encantamiento, estuvo tratando de investigar por todos los medios si se trataba de aquella chica que le había gustado tiempo atrás.


Después de un par de frases cruzadas entre todas las personas que se encontraban en el castillo (donde Fanny nombró a Sophie como la Sra. de la casa), se relata lo siguiente:


—Creo que deberíamos vivir felices y comer perdices –dijo Howl. Sophie creyó que lo decía de verdad. Sabía que vivir junto a Howl sería más accidentado de lo que cualquier historia pudiese contar, pero estaba determinada a intentarlo.


En ese punto, Howl había declarado que podría ser feliz si ella se queda con él y Sophie, aun sabiendo lo difícil que podría llegar a ser en ocasiones, estaba dispuesta a quedarse, ya que su felicidad también residía en aquel lugar.


Sophie y Howl se tomaron de la mano y sonrieron sin poder parar, haciendo caso omiso a las palabras de los demás; es Michael quien logra captar su atención, diciendo que Calcifer ha vuelto. Este es el fin del libro, indicando que, de cualquier manera, los habitantes del castillo se quedarían unidos, como una familia.


El final

El final de la película muestra a Sophie y a Howl en un nuevo castillo, sellando su amor con un beso, una vez que ella le regresó su corazón. Además de que se entiende que la bruja y Heen se quedarán con ellos como parte de la familia; de igual manera, Markl seguirá siendo aprendiz y Calcifer volvió con ellos aún siendo libre.

En el libro, después de que Sophie le regresa el corazón a Howl y destruyen al demonio de fuego de la bruja, todo vuelve a la normalidad. En el castillo se encuentran reunidos todos los personajes importantes concernientes a la historia: Suliman, que era el verdadero pretendiente de Lettie, le pide tomarla como aprendiz; Michael y Martha siguen comprometidos; el príncipe Justin vuelve al palacio del rey; Calcifer decide regresar a pesar de que ya es libre; y Sophie y Howl se quedan a vivir juntos en el castillo.

0 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
 

Formulario de suscripción

©2019 por Selene Ortega. Creada con Wix.com

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now